Mis tres primeras (polémicas) recomendaciones

En mi primera publicación oficial voy a recomendar tres valientes obras literarias, cada una de ellas por motivos muy diferentes. Son obras que a pesar de no ser muy populares entre el público mayoritario, no me atrevería a catalorgarlas como desconocidas, ya que aunque solo sea por la polémica que pudieron suscitar en su día, estuvo en boca de muchos.

La estructura de este post obviará en gran parte la trama de las novelas y se centrará en un breve texto que resumirá mi opinión y descripción de las tres novelas, con la intención de despertar vuestro interés.

Sin más dilación, empecemos.

1.- Viaje al fin de la noche. (Louis-Ferdinand Céline, 1932)

Ilustración de la novela (Jacques Tardi)

Viaje al fin de la noche es una de las novelas más desgarradoras que jamás he leído. Amarga y de ritmo acelerado, fue una de las grandes influencias para muchos de los autores de la beat generation entre otros.

La polémica se apoya gran parte en el propio autor, ya que muchos compatriotas franceses lo tildaron como “desgracia nacional” debido a su antisemitismo y filonazismo.

Controversias aparte, en esta obra las miserias de la condición humana se plasman al papel con una crudeza inaudita. Nihilistas, estáis ante una visita obligatoria.

La moral de la humanidad a mí me la trae floja, como a todo el mundo, por cierto. – Louis-Ferdinand Céline.

2.- El hombre de los dados (Luke Rhinehart, 1971)

En esta curiosa novela se narra la vida de un psicólogo que deja su vida a disposición del azar. Harto y aburrido de una vida encadenada a la planifificación y a la corrección política, decide que un par de dados sean su nuevo Dios.

Con la filosofía de que la vida no está regida por nuestras propias decisiones, y mucho menos por el destino, esta obra defiende el poder del azar.

La polémica se basa básicamente en la brutal crítica que ejerce a la sociedad permisiva de los EEUU de los 70 y en el trato que hace de la psiquiatría como ciencia o rama de la medicina.

El hombre de los dados es un trabajo que no deja indiferente a nadie, y como tal, ha terminado con esa etiqueta de “obra de culto”. Bien es cierto que su segunda mitad se hace más pesada y llega a unos niveles de inverosimilitud que puede molestar a cierto perfil de lector; pero su planteamiento es tan original y algunas de sus escenas son tan incómodas y divertidas, que no puedo más que invitaros a que le deis una oportunidad.

O también podéis dejarlo en manos del azar. Coger dos dados y si sale un número par empezar a leerla al momento. No se me ocurre mejor forma de arrancar con esta novela.

“Las consecuencias sociales de una nación que se rige por los dados son, por definición, imprevisibles. Las consecuencias sociales de una nación de personalidades normales son evidentes: miseria, conflictos, violencia, guerras y una infelicidad universal”. – Luke Rhinehart

3.- El hombre que se enamoró de la luna (Tom Spanbauer, 1991)

Voy a cerrar el post con una de mis novelas favoritas. Probablemente la más desconocida de las tres, pero también la mejor. Los críticos la compararon con la maravillosa Luz de agosto de Faulkner. Quizás el libro más evocativo que haya leído nunca. Si me obligasen a resumirla en solo tres adjetivos, éstos serían: carnal, onírico y surrealista.

Esta novela ambientada en el Idaho de finales del siglo XIX., ha sido tildada como western gay debido al exquisito tratamiento que hace del sexo, obviando cualquier tipo de límite o frontera. Creo que en esta ocasión no va a ser necesario explicar el porqué de su polémica.

El hombre que se enamoró de la luna cuenta la historia de Cobertizo, un niño educado en un prostíbulo después de haber sido violado por el asesino de su madre.

El lector quedará embelesado por un viaje contemplativo y espiritual que defiende nuestras libertades (sexuales también) y nuestro derecho a amar y ser amados. Pero sobre todo, una historia que celebra el amor por las historias.

No os voy a engañar, no estamos ante una lectura fácil, pero solo por su narración poética y la sutileza con la que se dibuja una difuminada línea entre realidad y sueño, merece la pena. No en vano, el autor ha sido comparado con autores de la talla de García Márquez, Twain, Whitman o el anteriormente mencionado Faulkner.

El estilo narrativo es definido como “escritura peligrosa” (conocido prinpipalmente por Palahniuk, autor de Fight Club) método de escritura donde se hace énfasis en el minimalismo al narrar temas que causan bochorno o rubor en quien escribe y lee (tabúes culturales). Es por ello que quizás algún lector cierre el libro con el pundonor dañado.

Pero a pesar de todo satisfecho.

“Buscar quien soy es quien soy”. – Cobertizo (El hombre que se enamoró de la luna)

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6 comentarios en “Mis tres primeras (polémicas) recomendaciones

  1. No conocía ninguno (aunque el título del último me suena) pero el primero y el tercero caerán sí o sí. Y creo que el primero me va a encantar, o al menos esa es la impresión que me da al leer lo que has puesto.

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    1. Para mí también son las dos mejores, aunque muy poco tengan que ver entre ellas.

      La primera es una novela sucia, dura… y está escrita con un lenguaje soez y jergal; pero es maravillosa. A poco que te gusten escritores como Ginsberg, Bukowski, Kerouak, Burroughs y similares vas a disfrutar mucho de la novela.

      “El hombre que se enamoró de la luna” en cambio es mucho más poética y dulce (a su manera). También es una novela dura, pero tiene una delicadeza indescriptible que hace la experiencia de leerla casi mística.

      Muchas gracias por tu visita.

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